Mimo [b]

Tango

A Homero Expósito

Tu gigante curda de inventar poemas,
perfumó de tangos todo el bodegón.
Y en aquella casa la de los noventa,
aprendí tu verso del naranjo en flor.

Yo no sé que hiciste para dar el salto
y arrastrar estrellas rumbo al callejón.
Alumbrando al hombre, al ratón y al gato,
para que nos duela menos tu canción.

¡Homero!...
El de la luz en la palabra,
el de los pájaros en llamas,
tan profético y astral.

¡Homero!...
El del amor desenfrenado,
con su color de mate amargo
y el milagro de percal.

Quién sabe...
en qué luna de papel,
en qué estrella, en qué cancel,
andarás ¡hermano mío!...
junto al loco Baudelaire.
En las frías noches vaga por Corrientes
la muchacha aquella, la de tu portón.
La que sin saberlo sorpresivamente
frente al obelisco se crucificó.

Inmolada en sombras dicen que te nombra
con la trenza de ocho y en su piel de ron
van tus valsecitos y se vuelve loca
por un mimo tuyo, por un beso en flor.